Proyecto UCN busca limpiar contaminantes de las aguas mediante el uso de innovadoras partículas

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La iniciativa investigará un mecanismo que permitiría limpiar aguas residuales o entornos como lagunas, quitando los metales pesados presentes producto del trabajo industrial. 

Contribuir a la recuperación del medioambiente es el principal foco de un proyecto liderado por un investigador de la Universidad Católica del Norte, que busca generar un nuevo material de bajo costo para extraer contaminantes químicos de las aguas de la Región de Antofagasta e incluso de otros sectores del país.

Esta iniciativa se desarrollará gracias a la adjudicación de fondos de un IDeA I+D (Fondef IDeA) de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y fue presentado por Sergio Conejeros, académico del Departamento de Química de la UCN, quien comenzará el desarrollo de nanoparticulas, que al incorporarlas en el agua permitirán extraer los metales pesados nocivos.

Según explica el investigador, esta iniciativa utilizará la base de un proyecto de la Universidad de Bristol de Inglaterra -con quienes trabajan de manera colaborativa- quienes crearon este tipo de material para remover mercurio. De este modo, el académico y su equipo buscarán adaptar la tecnología para quitar metales presentes en las aguas chilenas, tales como el plomo, el cadmio, el mercurio e incluso el propio cobre, que en altas concentraciones es contaminante. 

Según indica Sergio Conejeros, “no se trata de cualquier material, se trata de nanoparticulas que se fabrican a partir de materiales baratos. Por ejemplo, el corazón es en base a magnetita, que es muy abundante en el norte de Chile y que en algunas empresas incluso lo sacan como residuo”. El académico agrega que la “capacidad magnética de las nanopartículas de magnetita será la que permitirá lograr el método de separación de los metales presentes en el medio acuoso. Para que no se destruya en el agua, este corazón magnético se va a recubrir con una capa de dióxido de silicio, que ayuda a protegerlas y darle mayor resistencia en ambientes agresivos”

Asimismo, para lograr la selectividad de la tecnología que permita remover los distintos metales presentes en el agua, “vamos a producir estas nanopartículas y vamos a probar distintos grupos funcionales de ligandos para ver cuáles funcionan mejor, lo que se verificará con muestras controladas y posteriormente con muestras de aguas residuales que nos proveerán desde distintas industrias, para recoger los datos y posteriormente escalar la tecnología”, añade Conejeros.

Asimismo, este proyecto se desarrolla de manera conjunta con el propio equipo de académicos de la Universidad de Bristol; con la empresa Great Process, con experiencia en soluciones del ámbito de la nanotecnología; y con Glauben Ecology, firma que trabaja en el tratamiento de aguas, con la finalidad de apuntar a un acercamiento temprano con la industria para posibles aplicaciones. 

 

Apoyo de la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica 

Parte importante del éxito de la adjudicación de este proyecto es fruto del apoyo brindado por la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica de la UCN, dado que la iniciativa fue detectada en un proceso de “scouting”, en donde el equipo levanta información relevante de investigaciones con potencial. “Tuvimos una reunión con el equipo, yo tenía intenciones de postular este proyecto pero no sabía a qué tipo de concurso ni en qué modalidad. Entonces estuvimos conversando y me dijeron que podíamos postular al Fondef IDeA, que nos iba a permitir desarrollarlo a escala piloto”, finaliza Conejeros.