Investigadora UCN lidera proyecto para monitorear posibles enfermedades del mejillón chileno

Plan de vigilancia mejillon chileno proyecto UCN

Junto con otras instituciones, se buscará generar un plan para la vigilancia sanitaria del molusco, con la finalidad de anteponerse ante posibles eventos que deriven en mortalidades. 

Chile, con más de 300.000 toneladas al año, es el segundo productor mundial de mitílidos, también conocidos como “mejillones” o los popularmente llamados “choritos”. Dada la importancia económica de este producto marino para nuestro país, se desarrollará un nuevo proyecto de investigación que implica el estudio de este molusco y la elaboración de estrategias que apunten a su cuidado. 

Esta iniciativa es liderada por la Universidad Santo Tomás y la Universidad Católica del Norte, mandatada por el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) y  se ejecutará gracias a la adjudicación de un proyecto IDeA I+D de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo. Se plantea como la continuación del proyecto “Evaluación del estado sanitario de los mitílidos del sur de Chile” llevado a cabo en 2017, el que fue liderado por la académica de la Facultad de Ciencias del Mar de la UCN Coquimbo, Karin Lohrmann, quien asumirá el mismo rol en esta nueva investigación.  

En esta ocasión, se buscará repetir el análisis histopatológico (evaluación mediante la revisión de los tejidos) del molusco, para caracterizar bacterias y posibles agentes infecciosos, esta vez incorporando análisis moleculares y la técnica de hibridación in-situ. Contando con esta información, se realizará el plan para la vigilancia del Mytilus chilensis, con el fin de anteponerse ante posibles enfermedades que pudiesen derivar en mortalidades de la especie que causarían graves perjuicios para la acuicultura nacional.

Para trabajar en el plan, el proyecto incorpora además a los asociados AMICHILE, Federación de Hualaihué, STI Cholgo y STI Nueva Aventura de Quiaca. De manera específica, se analizarán 30 ejemplares de cada centro de cultivo -localizados en la Región de Los Lagos- lo que derivará en un total de 690 ejemplares. Tras efectuar los análisis, se realizarán talleres para capacitación en las herramientas de diagnóstico y vigilancia pasiva, junto con la elaboración del plan de vigilancia. 

“La idea nuestra es que este plan se pueda implementar. Sernapesca está súper interesado en que esto se cumpla y velar por la sanidad de nuestros organismos acuáticos. Para ellos es una ayuda de que se esté haciendo esto y nos van a colaborar, inclusive con personas para realizar los talleres. El que se implemente le da tranquilidad a los cultivadores, porque si aparece una mortalidad al menos se va a saber qué hacer”, explica Karin Lohrmann respecto del proyecto.

Asimismo, la investigadora añade que en este caso se estudiarán y asociarán los factores abióticos, tales como temperatura, salinidad, oxígeno u otros, de modo de vincularlos con los posibles aumentos de prevalencias y tomar medidas preventivas que eviten su mortalidad. “De esa manera, por ejemplo, se puede optar por ponerlos en otro lugar, en un lugar más profundo, moverlos un poco o incluso cosecharlos”, finaliza.